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Desahucio en tiempos de crisis

Durante la crisis española, hubo una gran cantidad de desahucios inescrupulosos. Vale mencionar que cuando una persona es desocupada de la vivienda de forma forzosa, generalmente esto ocurre por impagos de hipotecas o arrendamientos. Por lo tanto, se trata de personas en estado de vulnerabilidad. ¿Qué se puede hacer en estos casos? A continuación, JR Abogados, especialistas en desahucios de inquilinos y okupas nos ayuda a solucionar esta situación por la vía legal.

Protección a los derechos de los ciudadanos
Es cierto que quien tiene una casa arrendada es porque necesita el dinero. Entonces, una vez que los inquilinos empiezan a caer en mora, al arrendador no le convendrá que siga habitando la propiedad. Por cuanto, pedir la desocupación es la vía más sencilla para solucionar el problema.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que aun cuando la propiedad es suya, el dueño no puede bajo ningún concepto, proceder por sus propias fuerzas, o bien cambiar la cerradura de la casa para que los inquilinos u okupas no puedan acceder a la propiedad. De hecho, la persona que recurra a este método puede enfrentarse a las autoridades pues estaría violando los derechos de privacidad, así como estaría atentando contra la integridad de otras personas.
Es así como la Policía Nacional se debe encargar de proteger y asegurar el orden público. Y es que el desalojo efectuado por los medios incorrectos acarrea un delito penal, aun cuando la otra persona ha incurrido anteriormente en el delito de invasión a la propiedad. Entonces, se invita a todos a mantener el orden y la prudencia. Por lo tanto, se deberá acudir a los entes autorizados para realizar el proceso de desalojo correcto.
Claro está, no quiere decir que la ley se pone de parte de quienes no cumplen con el contrato de arrendamiento, o bien personas que han ocupado sin permiso una propiedad que no es suya. Más bien, lo que se busca es resolver estos problemas de la mejor manera posible, protegiendo los derechos de ambas partes. Es así como nace en España el desahucio express.

Desahucios en tiempos de pandemia
Luego de que comenzara la crisis mundial por la pandemia del COVID-19, gobiernos de todo el mundo suspendieron todas las medidas de desalojo de arrendatarios. Todos los procedimientos de desahucios fueron paralizados por el estado de alarma al que estábamos entrando. De hecho, entró en vigencia el Decreto Ley 11/2020 del 31 de marzo que adopta medidas en el ámbito económico y social, con el fin de hacer frente a l coronavirus.
Ahora bien, esta suspensión solo es admisible para procedimientos de desahucios de arrendamiento de vivienda habitual, es decir, que funcione como residencia. En tal sentido, esto no aplica a arrendamiento de locales comerciales. Por lo tanto, se establece una seguridad para hogares vulnerables que no tienen otra alternativa de vivienda por el momento.
¿Implica esto que los dueños de propiedad perderán su dinero? Claro que no. Tanto el arrendador como el arrendatario deben llegar a un acuerdo de pago flexible de acuerdo a la situación que se está viviendo. En caso de que el arrendatario no cumpla con las condiciones, llegado el tiempo se reabrirá el procedimiento y se dará paso al desahucio efectivo de los habitantes de la propiedad.

Hacer un desahucio correcto y rápido
Luego de que pasemos la crisis y podamos volver a la normalidad, debes tener en cuenta cuál es la vía correcta para realizar un desalojo de un inquilino u okupa. El derecho civil ha establecido un procedimiento sencillo para acudir a las autoridades y realizar la denuncia de alguien que está violando tus derechos de propiedad.
De acuerdo a la Ley 5/2018, el procedimiento se lleva a cabo en un enjuiciamiento civil, específicamente en el área de ocupación ilegal de vivienda. De allí que tengas que solicitar ayuda a expertos como los Abogados de JR, para que te ayuden a recuperar tu propiedad lo antes posible.
Vale mencionar que cualquier persona que está siendo afectada por la ocupación ilegal de vivienda, tiene en la ley un respaldo seguro. Por lo tanto, no tiene que llegar a la violencia y mucho menos realizar amenazas a quienes están incumpliendo la norma. Bajo ningún concepto caigas en la provocación y recurras al delito de allanamiento de morada.