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Diario YA


 

Suleiman decreta un Gobierno de unidad que reconoce el poder de Hezbolá dentro de la política libanesa

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  Siria ha emergido fortalecida por la lucha electoral, dada la decisiva influencia que ejerce Hezbolá, aliado de Damasco. El nacimiento del Gobierno, el primero bajo el presidente Suleiman, recientemente electo, debería cerrar una prolongada crisis política que había amenazado con llevar al Líbano a una nueva guerra civil.

  No obstante, también marca el inicio de una nueva era de desafíos, en la que los líderes deben contener las crecientes tensiones sectarias, prepararse para unas elecciones parlamentarias que tendrán lugar el próximo año e iniciar conversaciones sobre el destino del ala militar de Hezbolá, con respaldo iraní y sirio.

   Las 30 carteras del Gobierno se repartirán entre las siete principales confesiones de entre los casi 20 grupos religiosos que conforman el país. El nuevo equipo tiene un ministro de Hezbolá, Mohammad Fneish, ministro de Trabajo, sumado a 10 ministros de sus aliados chiíes, drusos y cristianos.

  Hay cinco ministros cristianos maronitas: Ziad Barud (ministro de Interior), Nassib Lahoud, Tony Karam, Gebran Bassil y Mario Aoun; dos católicos, como son Elie Skaff y Youssef Takla; tres drusos, Talal Arslan, Ghazi Aridi y Wael Abu Faour; cinco greco-ortodoxos, Issam Abu Jamra, Elias Murr, Ibrahim Najjar, Tareq Mitri y Raymond Audi; dos armenios: Jean Ogassapian y Alain Taborian. Y finalmente, seis suníes -- Fuad Siniora (primer ministro), Bahia Hariri, Mohammed Safadi, Tammam Salam, Mohammad Shatah (Economía y finanzas) y Jaled Qabbani-- y seis chiíes, que son Mohammed Fneish, Ali Qanso, Ibrahim Shamseddine, Mohammed Jawad Khalifa, Fawzi Salloukh (Exteriores, miembro del grupo Amal) y Ghazi Zoayter.

   La oposición recibió la garantía de tener 11 de las 30 carteras del gabinete bajo un acuerdo de mayo para distender un conflicto que desató el peor enfrentamiento desde la guerra civil de 1975 a 1990. Todas las decisiones importantes requieren una mayoría de dos tercios o 20 votos en el gabinete.

  El  decreto presidencial que anunciaba el Gabinete fue dado a conocer después de que Suleiman, cristiano maronita, se reuniera con el primer ministro Fuad Siniora, un musulmán suní, y el presidente del Parlamento, Nabih Berri, chií.

"Este Gobierno tiene dos tareas principales: recuperar la confianza en el sistema político libanés (...) y asegurar la realización de una elección parlamentaria transparente," dijo Siniora a periodistas.

El acuerdo del 21 de mayo, con mediación qatarí, abrió el camino para la elección de Suleiman cuatro días después, pero las peleas por las carteras del gabinete habían retrasado la formación de un Gobierno.

La principal tarea del gabinete será aliviar las tensiones políticas y sectarias para evitar mayor violencia, adoptar una ley electoral acordada en las conversaciones de Qatar y supervisar la elección del próximo año. Como punto principal de la agenda estará el destino de las armas en poder de Hezbolá, cuyas guerrillas fueron capaces de aguantar un mes a las fuerzas israelíes durante la segunda guerra con Israel en 2006.

   Han sido más de 18 meses de conflicto político, desde noviembre de 2006, cuando cinco ministros musulmanes del movimiento Hezbolá y de su aliado Amal presentaban su dimisión, exigiendo la disolución del gabinete del primer ministro Siniora, y contar con poder de veto en el que se forme para sucederlo, diez días después, el ministro de Industria antisirio Pierre Gemayel era asesinado en Beirut. El uno de diciembre, Hezbolá, Amal y seguidores del líder cristiano Michel Aoun acamparon ante la sede del Gobierno de Siniora en Beirut para forzar su caída.

   La violencia política se trasladó a las zonas de desplazados. El 2 de septiembre de 2007, el Ejército libanés anunció por fin la toma del campamento de refugiados palestinos Nahr al Bared después de meses de enfrentamientos con milicianos del grupo extremista suní Al Fatá al Islam y que dejaron de 390 muertos, incluidos 168 soldados.

   El 23 de noviembre de ese mismo año, comenzó un vacío de poder presidencial cuando Emile Lahud dejaba su cargo sin sucesor alguno. Su sucesor y candidato de consenso, Michel Suleiman, fue oficialmente designado el 25 de mayo de 2008, cuatro días después del acuerdo de Doha por el que se ponía punto y final a dos semanas previas de enfrentamientos entre fuerzas de Hezbolá contra la mayoría antisiria de Saad Al Hariri y que dejaron casi un centenar de muertos por todo el país.

   El Alto Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, celebró hoy el acuerdo alcanzado en Líbano para formar un Gobierno de unidad nacional y destacó que se trata de un "logro clave" tras las "enormes dificultades" por las que ha pasado el país durante los últimos meses.

   No obstante, Solana avisó de que el nuevo Ejecutivo tiene "mucho trabajo por hacer" y deberá tomar "decisiones importantes" durante las próximas semanas.

   El Alto Representante destacó que el primer ministro libanés, Fuad Siniora, cuenta con el "pleno y sincero apoyo" de la Unión Europea y anunció que aprovechará la cumbre fundadora de la Unión por el Mediterráneo que se celebra el domingo en Paris para felicitar en persona a los representantes libaneses.

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